Publicado: 25/03/20
Autor: Le Game B
Categoría: Artículos

La cruda y espantosa realidad que nos ha mostrado el COVID19 ha sido que somos muy frágiles como civilización. Pero me quedo con lo bueno, también ha destapado otras aristas positivas que creíamos olvidadas: la solidaridad, el sacrificio, el agradecimiento, la resiliencia, valorar las pequeñas cosas… Desde aquí mi pequeño homenaje a todos esos que se han jugado la vida por todos  y también por los más débiles, por los que nos hemos quedado en casa para intentar que no los arrolle de forma brutal.  

Cuando escribo estas líneas estoy en cuarentena en casa, y aún nos quedan muchas semanas, y obviamente no sé lo que va a pasar en unos meses. Pero me voy a tirar a la piscina y formularé una hipótesis alrededor de los videojuegos y los eSports . Ni soy un futurista, ni manejo informes confidenciales. Es por eso que si me equivoco no me queméis en la plaza de Twitter… o sí. 

Ha habido un increíble aumento de consumo de TV lineal, de VOD, de medios digitales, redes sociales, de WhatsApp…y por supuesto de videojuegos. Pero es que cuando hablamos del consumo de videojuegos tenemos que diferenciar; como jugadores (activos) ha habido un aumento del 145% (eso sólo en Play Station) respecto la semana anterior, en descargas de mobile gaming me dicen algunos publishers que duplican esas cifras y apuesto que en Steam no están de brazos cruzados. En visionado de videojuegos en Twitch -no siempre son eSports- el aumento también ha sido muy fuerte: un 150% respecto al año anterior y 32% respecto a las dos semanas previas al aislamiento. 170.000 personas de pico viendo a Ibai… En Italia, un país muy similar a nosotros en videojuegos pero muy rezagado en eSports, los datos son muy parecidos.

Todos sabíamos que el gaming en general era un volcán a punto de explotar. Había temblores previos a la erupción (Netflix en su carta a los accionistas decía que su rival no era HBO, sino Fortnite) y se veían gases que salían del cráter (Forbes hacía una lista de los equipos de eSports con valoraciones asombrosas 3 años antes). Pero como en Pompeya, muchos no le hacían ni caso y seguían con su día a día denigrando a “las maquinitas”. 

Y llegó la erupción. Obviamente a los videojuegos también le ha afectado el maldito virus de Wuhan: se han cancelado eventos presenciales como el E3 o las finales de League Of Legends, pero la industria no se ha parado. ¿Qué le ha pasado a La Liga, la Eurocopa, los Juegos Olímpicos, festivales de música o estrenos de cine? Completamente bloqueados.

Algunos neo-pompeyanos se acaban de dar cuenta de esto, otros lo harán dentro de poco. Y es que el gaming, con todo su abanico de posibilidades, acaba de demostrar que no es una tendencia, no es una opción de futuro. Es el presente. Hoy es una de las alternativas de ocio más importantes del conjunto de la sociedad, y si nos circunscribimos a datos de usuarios menores de 30 años, los resultados serán aún más impactantes. 

Claro que no es la única forma de entretenimiento, ni lo será. Cuando volvamos a la normalidad su consumo bajará respecto esta anómala situación, por supuesto.  Pero ahí va mi predicción: el consumo de videojuegos tanto en juego activo o como viewer en los meses post-virus será un 25% superior al previrus. Y continuará subiendo mes a mes y año a año. La puerta se ha abierto y cerrarla será imposible. El que era gamer core o casual lo continuará siendo y de los esporádicos o no-gamers muchos se convertirán en casual y después en core

El COVID19 es un acelerador, lamentablemente genera una aceleración en los contagios y en los desoladores resultados que está teniendo. Pero también se ha demostrado como un acelerador de tendencias, o mejor dicho un consolidador. El gaming ya es parte de la sociedad, ya no es un mero pasatiempo, está incrustado en la cultura ¿Alguien lo duda? Sí, los old school lo dudan o lo ven como algo temporal, como los pompeyanos que miraban al Vesubio, chasqueaban la lengua y no le daban importancia al humo que salía del cráter. 

Oscar Soriano ( Co-Founder Play The Game )