Publicado: 28/07/20
Categoría: Artículos

Recientemente Nintendo anunció el futuro lanzamiento de Pokémon Unite, el primer MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) de los famosos Pocket Monsters. El revuelo que se ha generado alrededor de la noticia ha sido enorme.

Un mapa con objetivos para conquistar en equipos de 5 jugadores al más puro estilo League of Legends (recuerda bastante al extinto formato Dominion) es la apuesta de Nintendo. Pokémon Unite permitirá cross-play entre sus plataformas: Switch, iOS y Android.

Por una parte, supone la entrada de Pokémon en un género que tantos adeptos tiene. Seguro que la nostalgia de poder combatir controlando a Blastoise, Charizard o Lucario engancha a mucha gente. En este caso no seremos un entrenador que dice a sus Pokémon qué hacer, sino que controlaremos a los propios monstruos y elegiremos cuando lanzar nuestros diferentes ataques.

Por otro lado, se puede decir que pierde un poco la esencia de lo que nos tiene acostumbrados el universo que se creó en 1996. A pesar de ello, la decisión de Nintendo es completamente entendible. En los últimos años han diversificado al máximo sus ‘líneas de negocio’. A pesar de contar con títulos más antiguos como Mundo Misterioso, Pokémon Snap o Pokémon Colosseum, la piedra angular de la marca siempre ha sido la aventura RPG. Este formato tradicional en el que un/a joven va explorando su región y enfrentándose a todo tipo de peligros hasta conseguir todas las medallas es ya un reducto dentro de la estrategia de la compañía.

Teléfonos móviles y nuevas plataformas son una piedra central en la visión de la firma japonesa. De esta manera se explica el lanzamiento de Pokémon Smile, una aplicación para móviles que trata de gamificar una labor tediosa para los más pequeños, como es lavarse los dientes.

Y es que Nintendo tiene que asegurar los clientes de las próximas décadas. Un icono global como es Pikachu cala si te bombardean su imagen desde los 3 años. Al igual que caló Pokémon GO en los teléfonos de mucha más gente de lo que podíamos esperar, Nintendo está buscando formas de expandir un universo muy asentado a través de diferentes plataformas y creando nuevas dinámicas de juego.

Pokémon GO nos sacó de casa y nos hizo andar kilómetros y kilómetros, en Pokémon Ranger se capturaba usando la revolucionaria -por aquel entonces- pantalla táctil de Nintendo DS y otros títulos han sido arcade, como Pokémon Pinball o de puzzles, como Pokémon Link!

En cualquier caso, la compañía siempre ha aprovechado al máximo las innovaciones técnicas que han ido apareciendo con el paso de los años, y según éstas ha adaptado su storytelling, que más allá de la narrativa y la épica, está asentado sobre la tecnología.

No podemos saber cómo será el universo de Pokémon de aquí a cinco años, ni siquiera nos podemos aventurar a hablar sobre éste el año que viene. ¿Es posible que en el futuro veamos Pokémon en VR? ¿Aplicará Nintendo tecnología háptica en algún dispositivo o título? ¿Virará toda la estrategia hacia los smartphones y las demandas de la Generación Z? Son muchas las preguntas que todavía no tienen respuesta, aunque desde la firma ya tengan un plan de futuro estudiado al milímetro. Sea como sea, seguro que nos sorprende.